viernes, 17 de mayo de 2013

NEW YORK, NEW YORK


 
1   Paco Vivo, Nueva York. 2011
Casualmente, esta mañana, en diferentes momentos, dos amigos que entre si no se conocen, acaban de volver de Nueva York. Ambos me han relatado sus aventuras en la metrópoli y por supuesto hemos hablado de fotografía. Tal coincidencia me ha incitado a rememorar  mi viaje a dicha ciudad, retrotrayéndome dos años atrás.


2  Paco Vivo, Nueva York. 2011


En los viajes nos convertimos en fotógrafos de calle sin pretenderlo o tal vez, como matizan los expertos, habría que hacer una precisión y reconocer que la mayoría hacemos fotografías en la calle. Porque, fotografía de calle tiene otro matiz, sería algo así como retratar la vida de la calle en su más pura y directa expresión, captar la energía y la idiosincrasia de la vida callejera cotidiana, recoger el bullicio de los espacios públicos y de su gente, tanto momentos heroicos o sublimes como anecdóticos. Si entendemos fotografía de calle bajo esta definición muchos de nosotros no hacemos fotografía de calle porque no hemos tenido exactamente esa intención.  

En el blog de fotografía dZoom http://www.dzoom.org.es/noticia-19687.html dicen que: en la Street Photography se deben unir elementos tan dispares como la arquitectura, la gente que vive ahí, las costumbres locales, la cultura... en definitiva: la personalidad de la ciudad que vamos a retratar.

Si te apetece investigar esta cuestión puedes mirar en Internet buscando por «fotografía de calle», Street Photography o Photographie de rue y encontrarás toda clase de información.

 

 3  Paco Vivo, Nueva York. 2011




A pesar de lo que se diga, ¿quién no desea tener buenas fotos de los lugares que visita? Podemos aspirar nada más a hacer imágenes de recuerdo, quedándonos en simples turistas. Pero, de igual forma, podemos pretender hacer arte, un estudio sociológico o de cualquier tipo, aunque no hagamos fotografía de calle.


4   Paco Vivo, Nueva York. 2011


Que la foto tome un matiz u otro depende de la actitud, la intención y aspiraciones de cada uno. Hacer fotografía en la calle también es una actividad compleja y más aún cuando no quieres ser estrictamente documental. 

5   Paco Vivo, Nueva York. 2011


En mi breve estancia en Nueva York hice bastantes fotos. Mis compañeros de viaje lo sufrieron, por lo que siempre les pediré disculpas. 


Selección de carteles de películas rodadas con Nueva York de fondo.


Cuando quieres fotografiar en una ciudad tantas veces reproducida, imagen diaria de televisión, escenario de cientos de películas (se pueden encontrar por internet innumerables referencias),  se hace complicado no caer en lugares comunes.





A pesar de ello, aún fotografiando lo archifotografiado buscas matices diferentes, incluso sueñas con encontrar nuevos motivos en los que nadie haya reparado. O, también  intentas emular a los grandes maestros.

Algunas fotos de las miles que hay de Nueva York en la red.


Con las mejores intenciones merodeando por tu cabeza, a las pocas horas, te das cuenta de que a cada paso hay huellas de imágenes conocidas. Y, no queda más que aceptar, que en un viaje de una semana, no importa tanto el motivo fotografiado como la intención, que lo relevante está en la técnica y en la mirada personal, en el esfuerzo para que las fotos tengan carácter.


9   Paco Vivo, Nueva York. 2011


Al mirar atentamente, escrutando situaciones, lugares, espacios, deseando encontrar estructuras significativas, descubres a su vez miradas históricas como, en un día de lluvia, la de Edward Steichen mezclando ensueño y realidad.


Edward Steichen, Flatiron  building. 1905


Desde el piso cien del Empire State reconoces la del intrépido Charles C. Ebbets que te invita a ser audaz.


Charles C. Ebbets, el fotógrafo que inmortalizó el Nueva York de los años 30.


Observando la arquitectura desde la ventana del hotel, intuyes el ojo de Paul Strand, con sus ritmos de líneas y equilibrios de luces y sombras. 


Paul Strand, Nueva York.


Paseando, acechando tu alrededor, el cómo se mueve la gente, adivinas el rápido encuadre social de Robert Frank.


Robert Frank, NY.


Y, en cada rincón, detectas otras miradas como las de Stieglitz, André Kertész, Diane Arbus, Walker Evans, Richard Avedon, Berenice Abbott, , Garry Winogrand, Helen Levitt, William Klein, Bruce Gilden. Elliot Erwitt, Lee Friedlander, etc. e incluso miradas anónimas que llevamos en el subconsciente y que incorporas o rechazas según la sensación que te transmite el instante.


Anónimo, Calle de Nueva York


Si no estamos satisfechos con la idea que nos hemos formado de Nueva York podemos saturar aún más nuestra mirada con las 870.000 fotografías que su Departamento de Registros Municipal ha puesto en una base de datos en internet (nyc.gov.), fotografías que llegan a colmar nuestro imaginario.
   

15  Paco Vivo, Nueva York. 2011


Antes de la salida ya estaba impaciente por dar constancia de una experiencia que deseaba fuera diferente. Cuando al atardecer comenzó a definirse la costa americana, desde el avión empecé a hacer fotos al horizonte y luego desde el taxi,  mientras me acercaba a la famosa “skyline”.


16  Paco Vivo, Nueva York. 2011


Esa misma noche más fotos, ahora desde el Empire State, a las luces nocturnas de la ciudad y, a la mañana siguiente, desde la ventana del hotel, a ese bosque de edificios tan familiar.


17  Paco Vivo, Nueva York. 2011


A parte de la simple foto turística, llevaba en mente una intención temática: buscar la interacción entre espacio natural y arquitectura, no como estudio de biodiversidad urbana o relación del ciudadano con la naturaleza –no tenía ni tiempo ni medios para ello– sino más bien desde el punto de vista simbólico y estético.


18  Paco Vivo, Nueva York. 2011


 ¿Qué elementos simbólicos podía encontrar que me ofrecieran esa relación?


19  Paco Vivo, Nueva York. 2011


El fuerza de la arquitectura en Nueva York es un poderoso símbolo de por sí. En sus calles los árboles casi desaparecen a nuestra vista, son insignificantes y en muchos casos no llegan ni a ser elementos ornamentales.


20  Paco Vivo, Nueva York. 2011


En buen número de calles, parecen estar allí por mera ordenanza municipal, dan un poco de sombra, apaciguan la conciencia y ansiedad de los viandantes, convirtiéndose en ocasiones en relajo de la mirada, pero en Manhattan la arquitectura los devora.  
Sólo en el espacio natural de Central Park me sobrevinieron otras sensaciones. No es de extrañar que siempre esté abarrotado.


21  Paco Vivo, Nueva York. 2011


Sumergidos tras la espesura, los perfiles arquitectónicos entre las copas de los árboles brindan una estructura diferente, pero extremadamente reconocible. Los recuerdos de esta imagen a través de películas o fotografías se convierten en un patrón difícil de eludir y no siempre dejan comprender mensajes diferentes a lo establecido. Los resultados del esfuerzo por librarme de esos esquemas no fueron inmediatos e incluso dudo que lo consiguiera.


22  Paco Vivo, Nueva York. 2011


No quería obsesionarme con el tema naturaleza/arquitectura y el recorrido callejero me ofreció otras temáticas que aproveche sin preguntarme demasiado qué estaba haciendo. Tiré fotos para luego pensar qué había allí. Aunque, la intuición siempre está presente en el momento de disparar.
Así, hice fotos de la imponente perspectiva de los edificios desde su pie, pero no fue lo que más me atrajo, me llamaron más la atención los reflejos de unos edificios en otros, creando líneas contrapuestas, imágenes equívocas y distorsiones.


23  Paco Vivo, Nueva York. 2011


Intenté hacer fotos de edificios con una frontalidad perfecta, recordando fotografías donde las líneas de los rascacielos son totalmente ortogonales. Pero no conseguí un buen resultado. Fotografiar la ciudad con objetivos convencionales o con cámaras turísticas impone la perspectiva cónica, las líneas oblicuas, las diagonales.


24  Paco Vivo, Nueva York. 2011


Es necesario un buen equipo, trípode, objetivo de fuelle, considerable pericia y tiempo, para conseguir que todas las líneas sean horizontales y perpendiculares a la base.


25  Paco Vivo, Nueva York. 2011


Para imprimir determinados conceptos, la ortogonal es una línea concluyente, a la vez que fácil de componer. Por el contrario trabajar con líneas oblicuas tiene su dificultad. En fotografía documental o encuentras una perspectiva donde las líneas encajan o  crear una composición armónica con líneas oblicuas se vuelve complejo.


26  Paco Vivo, Nueva York. 2011


Y quién no iba a percatarse de las omnipresentes banderas. En nuestro país, por las calles ondean banderas pero no con tanta profusión como en Nueva York. Cada edificio, comercio, casa particular, exhibía su orgullo patrio. A cada paso una bandera.


27  Paco Vivo, Nueva York. 2011


La zona cero de las torres gemelas se ha convertido en inevitable destino turístico. Salvo por el simbolismo político que han impuesto por lo allí ocurrido, sigue siendo el Nueva York de los contrastes, la elegancia junto al descuido. Tampoco pude investigar mucho o meterme en zonas especiales para hacer alguna foto significativa de la zona.


28  Paco Vivo, Nueva York. 2011


Simplemente anduve por los alrededores y visité The 9/11 Memorial, local que tenía más de tienda de souvenirs que de espacio de atento recuerdo. Lo mejor, el reflejo de las grúas de la nueva construcción en el escaparate del establecimiento, donde obtuve imágenes emotivas a la vez que simbólicas.

La calle cerrada por los altos edificios no me produjo sensación de novedad. Me resultaba conocida. Me inquietó más el ruido encajonado de ambulancias, bomberos, coches de policía o camiones.


29  Paco Vivo, Nueva York. 2011


Aunque, el verdadero sentido de extrañeza, a pesar de que el detonante fuera una de las imágenes arquetípicas de la ciudad, lo tuve al llegar al estanque de Central Park y ver, como flotando sobre el agua del lago, el perfil de los edificios bañados por una luz desnuda. Supongo que se lanzó el dispositivo de rememoración al estilo de Proust. Tuve la impresión de conciencia infantil. Evoqué el momento de conocer desde la inocencia, de ver algo candorosamente por primera vez. No tan solo se despertó la memoria del pasado, sino que con más intensidad que en otros momentos sentía la necesidad de búsqueda del sentido de ese tiempo presente. Personalmente conservo el recuerdo de la sensación y al ver las fotos viene a mi memoria la situación, aunque las imágenes del lírico paisaje resultaron poco sugerentes y absolutamente turísticas.


30 Paco Vivo, Nueva York. 2011


La foto turística que hacemos los simples turistas, no tiene por qué ser mala fotografía, pero pulsa resortes que no me interesan. Generalmente persigue una satisfacción inmediata del deseo. Busca una imagen directa, evocadora de recuerdos, incluso que provoque sorpresa, pero llega a ser frustrante porque propone escasos significados. Por otra parte, si llegamos a ver en ella una connotación próxima a la foto turística profesional le añadiría una intención persuasiva que  lastraría aún más su interpretación.


31  Paco Vivo, Nueva York. 2011


Por ejemplo, la foto anterior no es mala foto, pero, a pesar de los fuertes elementos simbólicos que se conjugan como son la bandera, el rascacielos y el declinar del sol, aderezados por el contraluz de los árboles, las nubes del atardecer y el muro de la casa rasgado por sombras en perspectiva, tiene un halo que no le deja ir más allá de la convención. En este punto siempre se habla de gustos y momentos. Habrá a quien le encante, a quien le parezca una birria y quien vea en ella no se qué historias. A mí me trae buenos recuerdos, pero artísticamente me parece no resuelta. Como la siguiente foto, tiene un tono de complacencia que no me deja tranquilo.


Paco Vivo, Nueva York. 2011


El término “artístico” es un concepto subjetivo complejo y emplearlo como acabo de hacer no aclara la situación. Habría que profundizar en ello, pero no es el momento. Ya que hemos entrado en el asunto, ahora vamos al museo.


33  Paco Vivo, Nueva York. 2011


Al interesarme  el arte, cómo no fotografiar su templo. Allí hice fotos tanto a las obras como a los visitantes, a los grandes espacios como a los detalles. Como en la fotografía de calle, hice fotografías en el museo, no fotografía del museo. No fue un tema que quisiera desarrollar como tal: el museo.  Fue más bien una toma de contacto, una recogida de primeras impresiones .


34  Paco Vivo, Nueva York. 2011


Confiaba encontrarme con alguna fotografía clásica o con obras de Pollock, De Kooning, Rothko, Gorky, Motherwell, Guston, Diebenkorn, etc. y vi muy poquitas. Tal vez, por eso, estas fotos respiren el aroma de algunos de ellos, seguramente influido por lo que esperaba ver y no vi.


35  Paco Vivo, Nueva York. 2011


De nuevo en la calle, mientras íbamos de un lugar turístico a otro, saturado de grandes edificios, lo más atractivo resultaron ser los locales comerciales y los reflejos de la ciudad en sus escaparates.


36  Paco Vivo, Nueva York. 2011


El tema del espejo es muy socorrido a la vez que intrigante. Dejando a un lado su profundo sentido filosófico, me fijaré, por ahora, en cómo los escaparates multiplican los significados: la propia fotografía es un espejo, el vidrio, que no es un espejo total, refleja lo exterior al mismo tiempo que deja ver el interior y si la toma es frontal aparece el fotógrafo en la acción de fotografiar. Si cada una de estas posibilidades se extiende hasta el infinito en motivos que se pueden reflejar, la temática se vuelve ilimitada.


37  Paco Vivo, Nueva York. 2011


Y, al finalizar la jornada, de vuelta al hotel, normalmente de noche, la decaída cadencia en el caminar, fue otro buen motivo fotográfico que se adapta como metáfora para terminar de contar mi peripecia neoyorkina y un relato que se está haciendo extenso.


38  Paco Vivo, Nueva York. 2011

 
Hacer fotos en Nueva York conllevó un gran esfuerzo y conociendo las innumerables miradas a sus calles, tanto de los grandes maestros como de los buenos aficionados, resulta una tarea comprometida. Pero, mereció la pena.
 

39  Paco Vivo, Nueva York. 2011

 
PD. No creáis que os vais a librar de más imágenes neoyorkinas. Esta entrada es un primer paseo por las fotos que hice. Cuando trabaje un poco más y tenga material suficiente haré otra incursión adentrándome particularmente en cada tema que aquí he ido señalando.















jueves, 4 de abril de 2013

Lo cotidiano - Rebeldía contra la pretendida normalidad.


             
1 Paco Vivo -  Equipo de señales para el ruido cotidiano, 2012


Hablo de la cotidianidad porque me encantaría encontrar en lo común de las cosas ese momento especial por el que merece la pena vivir, para tener ganas de seguir viviendo, con el deseo de aprender de cada situación.  
Me gustaría, como Julio Cortázar, sostener una rebeldía contra esa manera mecánica que tenemos de relacionarnos con los objetos y las personas, dictada por el sentido común y la pretendida “normalidad”.

    
2 Paco Vivo -  Equipo de señales para el ruido cotidiano, 2012
         
            
En la entrada de este blog “Las imágenes de los medios de comunicación conforman nuestra vida cotidiana” de Septiembre de 2012,  decía que:
“La palabra cotidiano encierra una trampa. Hoy vivimos lo cotidiano como un mundo de ficción, teñido de irrealidad, donde el tiempo de la vida se despilfarra en un letargo embotado. No nos paramos a ver qué son las cosas y a disfrutar de ellas así que no conocemos las sensaciones que producen, porque no sabemos separarlo de aquello que nos transmiten los medios. Lo cotidiano se hace invisible y, al fin, para que salgamos de nuestro retraimiento tiene que ocurrir algo extraordinario. Por esto en mis fotografías intento mirar las cosas desde otro contexto y hacerlas extraordinarias, que algunos de sus elementos alcancen notoriedad, es decir, pongo en alerta el sistema perceptivo, analizo lo que miramos, hago que se vea el artilugio y deseo hacer sentir la sensación de novedad, como cuando volvemos a casa después de un viaje, donde lo antiguamente cotidiano nos parece desconocido y se ha convertido, por un instante, en  algo nuevo”.


3 Paco Vivo -  Equipo de señales para el ruido cotidiano, 2012


Los problemas, la complicación para ver la trampa la encontramos en la indefensión de nuestra mirada, no hemos sido educados para ver críticamente; todo lo contrario somos bombardeados desde nuestro nacimiento para que seamos productores de riqueza mal repartida y dóciles consumidores de la misma.
Si deseamos encontrar en lo cotidiano algo diferente, verlo con nuevos ojos, tenemos que esforzarnos por saber qué es y cómo caemos en el lugar común antes que en la realidad de la vivencia, para de este modo sentir libremente.                   

                          
La filósofa húngara Agnes Heller define la vida cotidiana como “el conjunto de actividades que realizamos en situaciones concretas para satisfacer nuestras necesidades y, en consecuencia, para seguir viviendo. Es lo común, lo habitual, lo que hacemos todos los días, y por hacerlo todos los días no lo registramos verdaderamente. Es la realidad que aparece como autoevidente, compartida con otros semejantes que la experimentan como nosotros y que constituye el basamento fundamental en el que se crea y se re-crea la sociedad como un mundo intersubjetivo.

4 Paco Vivo -  Equipo de señales para el ruido cotidiano, 2012


Para Heller, así como para otros sociólogos, la vida cotidiana es la dimensión fundamental de existencia social. Pero ella va más allá de la forma en que se manifiesta y agrega:
"... La vida cotidiana es el conjunto de actividades que caracterizan las reproducciones particulares creadoras de la posibilidad global y permanente de la reproducción social... En toda sociedad hay pues una vida cotidiana: sin ella no hay sociedad"
La vida cotidiana es, por lo tanto, el fenómeno universal, presente en toda sociedad en la que se desarrolla y expresa la reproducción social. Es el cúmulo de actividades que realizan las personas en determinadas condiciones sociales para poder vivir. Es la dimensión social central en la que todo hombre desarrolla su personalidad; en la que pone en acción todas sus capacidades intelectuales, afectivas y emotivas. Actúa con todo lo que es y cómo es;  lo cotidiano es la vida del hombre entero”.

5 Paco Vivo -  Equipo de señales para el ruido cotidiano, 2012


En otros estudios Agnes Heller amplía la idea diciendo que “la cotidianidad es la forma real en que se viven los valores, creencias, aspiraciones y necesidades". Lo que se complementa con la visión de Irving Goffman, para quien “la vida cotidiana son nuestras vivencias diarias, repletas de significados, intereses y estrategias. Estrategias entendidas como esa serie de comportamientos que nos permiten crear la red personal de caminos por los cuales diariamente transitamos y construimos nuestras relaciones sociales.”

En estas definiciones hay unos binomios de palabras o conceptos que muestran una relación clave a tener en cuenta para poder acercarnos a lo cotidiano con un nuevo espíritu:

1) conjunto de actividades – satisfacción necesidades,
2) lo común – no registrado,
3) realidad autoevidente – base mundo intersubjetivo,
4) vida cotidiana – desarrollo personalidad,
5) vivencia real – valores, creencias, aspiraciones,
6) vivencias diarias – significados, intereses, estrategias.


6 Paco Vivo -  Equipo de señales para el ruido cotidiano, 2012


Si como Julio Cortázar pretendemos rebelarnos contra aquella parte de la mecánica de lo cotidiano que nos adocena, hemos de reconocer estas relaciones para poder incidir en ellas. Pero si somos buenos alumnos, nada de solemnidades, mientras pensamos en los binomios anteriores  (en las necesidades reales que tenemos, en qué es aquello que pasamos por alto y no percibimos, en qué es lo que nos interesa en la relación con otras personas, en cómo somos, en cuáles son nuestros valores y creencias, nuestras aspiraciones y qué significado le otorgamos a todo esto)  démosle rienda suelta a la imaginación y cantemos a nuestro gusto; subamos una escalera a pie cojo; soltemos un grito cada cinco árboles a nuestro paso mientras vamos a la oficina; acariciemos nuestros relojes, a los que ya no damos cuerda, pero que siguen siendo parte de nuestro frágil cuerpo. Y, fotografiemos todo ello con el mismo espíritu libre y sin complejos. Aunque, si Julito escribía con un estilo impecable para contarnos la más normalmente diferente de las situaciones, qué menos deberíamos procurar nosotros con nuestras fotos.


7 Paco Vivo -  Equipo de señales para el ruido cotidiano, 2012


Si fuéramos conscientes de nuestro acontecer daríamos otro sentido a las fotografías que hacemos. Normalmente, la fotografía popular recoge el hecho, no las normas de convivencia social, ni tampoco da significado a lo que se vive. Posteriormente, como imagen, puede ser interpretada, pero en su esencia, la fotografía cotidiana, no fue hecha con la intención de interpretar el acontecimiento, sino de dar constancia de él. Hacemos fotografías cotidianamente para recordar, para constatar cómo fueron las cosas. Este tipo de fotografía tiene una pretensión de objetividad, de ser documento, la valoración de fotografía de lo cotidiano se lo da el espectador al asumir la imagen que observa como perteneciente a su experiencia. No podemos identificar la cotidianidad de otra persona en la imagen, en todo caso podemos proyectarnos en ella, rememorar nuestra cotidianidad, reconocer algo común. La cotidianidad que sentimos ante una imagen no deja de ser algo personal que no tiene por qué estar en la fotografía.


8 Paco Vivo -  Equipo de señales para el ruido cotidiano, 2012


Aceptamos, sin plantearnos más cuestiones, que lo cotidiano puede ser identificado como “el orden de las situaciones y acciones repetidas. Como las rutinas que un actor reitera o representa de oficio, un camino ya moldeado en su dirección y sus opciones”. Si creemos que nuestra vida cotidiana es así, rutinaria y la vivimos pasivamente, que desdichados podríamos llegar a ser. Pero lo cotidiano, por más que repitamos una actividad, no tiene porqué ser vivido como penoso u opresivo. La rutina no tiene porqué ser un impedimento para poder vivir lo cotidiano como algo extraordinario.
Lo que, para la mayoría de nosotros, caracteriza el evento cotidiano es que lo vivimos como obvio, es decir, que lo damos por vivido, como visto o sabido, que al vivir ese hecho particular lo sentimos como algo general, donde nuestra subjetividad se mezcla con las representaciones sociales. La convención se apodera de nosotros y no sabemos ver nuestra individualidad. Obvio es por definición lo que se pone delante de los ojos, lo que no tiene dificultad, lo que no llama la atención activa.

9 Paco Vivo -  Equipo de señales para el ruido cotidiano, 2012


A mí me cansa, e imagino que también a mucha gente, saber que después de tal cosa viene otra ya conocida, como si se cumpliera una ley inmarcesible. Me gustaría, por el contrario, encontrar en cada rincón, por habitual que fuese, lo que se aleja de lo habitual de esa situación. Lo que ocurre cotidianamente, la más de las veces, no podemos evitar que sea lo ordinario, por nuestro trabajo, porque tenemos que comer todos los días, etc. Esto no podemos cambiarlo, pero si podemos interpretarlo de otra manera, si podemos encontrar nuevos significados a nuestras tareas, activar nuestra atención para dar un sentido diferente a nuestras acciones.

10 Paco Vivo - Equipo de señales para el ruido cotidiano - Día de pinos y rosas,  2012


Decirlo es fácil. No es tan fácil hacerlo. Vivir en sociedad conlleva el deber de respetar tanto leyes generales como normas convencionales, aceptadas culturalmente, que codifican vivencias y predisponen a los individuos a desarrollar, de una forma particular, sus relaciones dentro de su grupo. 
Escapar o tener una mirada crítica de esto implica una lucha diaria y una conciencia clara para reconocer las trampas codificadas en los diversos ámbitos de la experiencia, desde el trabajo al ocio, desde las relaciones sociales a nuestra organización doméstica, desde la visión de lo exterior hasta nuestros sentimientos más íntimos, nuestras ideas o nuestro cuerpo.


11 Paco Vivo - Equipo de señales para el ruido cotidiano - Día de rosas inalcanzables, 2012


Personalmente, en ello estoy.